Persona practicando el uso de cuchillo y tenedor junto a una terapeuta en una mesa

Cada 27 de octubre se celebra el Día Mundial de la Terapia Ocupacional. Una fecha para dar visibilidad a una profesión que, a pesar de su importancia, todavía resulta desconocida para muchas personas.

Este año, la Federación Mundial de Terapeutas Ocupacionales ha elegido el lema «Participation Matters», que podemos traducir como «La participación importa».

Y es una buena manera de explicar lo que hacemos: porque detrás de muchas intervenciones de terapia ocupacional hay algo mucho más importante que realizar correctamente un ejercicio. Hay una persona que quiere seguir viviendo su vida.

Las pequeñas cosas que hacen que nuestra vida sea nuestra

Prepararse un café por la mañana. Elegir qué ropa ponerse. Cocinar para alguien. Salir a pasear, cuidar unas plantas o participar en una comida familiar.

Son actividades que hacemos casi sin pensar, pero que forman parte de nuestra identidad, nuestras rutinas y nuestra manera de relacionarnos con los demás.

Cuando aparece una enfermedad neurológica, un ictus o una lesión, algunas de estas actividades pueden volverse difíciles. A veces por problemas de movimiento o equilibrio; otras por dificultades de memoria, atención, planificación o fatiga.

Y es entonces cuando algo aparentemente sencillo puede adquirir una enorme importancia.

La terapia ocupacional se interesa precisamente por esa relación entre las capacidades de una persona, las actividades que quiere o necesita realizar y el entorno en el que vive.

Recuperar una capacidad no siempre significa recuperar una actividad

Una persona puede mejorar la movilidad de su brazo y, aun así, seguir encontrando dificultades para vestirse. Puede caminar distancias cortas, pero no sentirse segura para salir a comprar. O puede conservar suficiente fuerza física y necesitar apoyo para organizar las tareas de su día.

Por eso, en terapia ocupacional no nos quedamos únicamente en la capacidad aislada.

Nos preguntamos qué quiere hacer esa persona, qué le está impidiendo hacerlo y cómo podemos trabajar para facilitar su participación.

A veces será necesario entrenar una habilidad. Otras veces habrá que modificar la manera de realizar una tarea, adaptar el entorno o incorporar una ayuda técnica.

No existe una única solución válida para todo el mundo. Lo importante es que la intervención tenga sentido para la persona y para su vida cotidiana.

La autonomía también consiste en poder decidir

Cuando hablamos de autonomía, solemos pensar en hacer las cosas sin ayuda. Sin embargo, la autonomía también tiene que ver con poder elegir, expresar preferencias y participar en las decisiones que afectan a nuestra vida.

Una persona puede necesitar ayuda para vestirse y seguir decidiendo qué ropa quiere ponerse. Puede requerir apoyo para cocinar y continuar participando en la preparación de una comida. Puede necesitar adaptaciones para desplazarse y seguir eligiendo adónde quiere ir.

La terapia ocupacional busca favorecer esa participación, respetando las capacidades, los deseos y las circunstancias de cada persona.

Porque recibir ayuda no debería significar perder la posibilidad de decidir.

¿Por qué trabajar en el propio domicilio?

En Ausart Neuro desarrollamos nuestra actividad en los hogares de las personas a las que acompañamos en Pamplona y Comarca.

El domicilio nos permite observar las actividades en el entorno donde realmente ocurren. No es lo mismo practicar una transferencia en un espacio preparado que valorar cómo levantarse de la cama habitual, utilizar el baño de casa o desenvolverse en una cocina concreta.

También nos ayuda a conocer las rutinas, las barreras del entorno y los apoyos familiares disponibles.

Desde ahí podemos plantear objetivos que tengan una aplicación práctica: facilitar el vestido, adaptar una actividad doméstica, trabajar la organización de una rutina o buscar alternativas para seguir participando en algo importante.

Siempre partiendo de una valoración individual y teniendo en cuenta las necesidades de cada persona.

Hoy celebramos la posibilidad de participar

El Día Mundial de la Terapia Ocupacional es una oportunidad para recordar que la salud y el bienestar no dependen únicamente de nuestras capacidades físicas o cognitivas.

También importan las actividades que nos hacen sentir útiles, las relaciones que mantenemos, las decisiones que tomamos y los espacios de nuestra vida en los que seguimos participando.

En Ausart Neuro creemos en una rehabilitación que mire más allá de los síntomas y que tenga presente a la persona, sus intereses y su entorno.

Porque a veces un avance importante no consiste en hacer algo más rápido o con mayor precisión.

Consiste en poder volver a hacer algo que importa.

Feliz Día Mundial de la Terapia Ocupacional.