Rehabilitación neurológica a domicilio en Pamplona
Rehabilitación tras un ictus a domicilio
Tras un ictus, muchas dificultades aparecen al volver a casa: moverse con seguridad, vestirse, asearse, usar la mano afectada, organizar rutinas o recuperar confianza. En Ausart Neuro trabajamos desde el domicilio para adaptar la intervención a la vida real de cada persona en Pamplona y Comarca.

Áreas habituales de intervención
Áreas que trabajamos tras un ictus
La intervención se adapta siempre a cada persona, pero hay áreas que suelen ser importantes al volver al entorno habitual.
Movilidad y seguridad
Levantarse, caminar por casa, hacer transferencias, prevenir caídas y ganar confianza en los desplazamientos.
Aseo, vestido y alimentación
Trabajamos actividades básicas del día a día para favorecer autonomía y reducir la dependencia en tareas importantes.
Brazo y mano afectados
Buscamos integrar el miembro afectado en actividades reales: apoyar una tarea, manipular objetos o participar en acciones cotidianas.
Rutinas y familia
Ayudamos a organizar apoyos, adaptar el entorno y acompañar a la familia sin sobreproteger.
Acompañamiento práctico
Cuando volver a casa no es volver a la normalidad
Después del alta hospitalaria o de una etapa de rehabilitación, muchas familias sienten que empieza una fase nueva. Aparecen dudas sobre cuánto ayudar, miedo a las caídas, dificultades para organizar rutinas y preocupación por saber qué actividades puede retomar la persona con seguridad.
En casa se ven detalles que no siempre aparecen en consulta: cómo se levanta del sofá, cómo entra al baño, cómo se viste, cómo utiliza la mano afectada o qué tareas quiere recuperar en su día a día.
Más allá del domicilio
La casa como punto de partida, no como límite
El domicilio nos permite entender cómo se desenvuelve la persona en su entorno real: qué barreras aparecen, qué apoyos tiene, qué actividades quiere recuperar y qué necesita para sentirse más segura.
Pero el trabajo no se queda solo en casa. Desde esa base orientamos la intervención hacia objetivos que forman parte de toda la vida diaria: moverse con más seguridad, salir al entorno cercano, acudir a citas, hacer recados o retomar actividades significativas.
Método Ausart
Cómo orientamos la intervención
La valoración y el plan se construyen alrededor de las necesidades reales de la persona y se revisan durante el proceso.
Valoramos la situación real
Observamos capacidades, dificultades, rutinas, apoyos y barreras dentro del entorno habitual.
Definimos objetivos concretos
Priorizamos lo que la persona y la familia necesitan recuperar, adaptar o hacer con más seguridad.
Trabajamos actividades funcionales
La intervención se apoya en tareas reales, no solo en ejercicios aislados.
Ajustamos el plan
Revisamos la evolución, adaptamos pautas y acompañamos a la familia durante el proceso.